arquitectura popular española
Auxiliares. Palomar en Cerecinos de Campos, Zamora. 

Cerecinos de Campos es un pueblo de la provincia de Zamora situado en la comarca de Tierra de Campos. Su economía se basa en la agricultura y la ganadería, destacando el cultivo de cereales. El pueblo está dividido en dos barrios separados por el arroyo de la Vega. Ambos cuentan con sus respectivas iglesias: la de Santa Marta en el barrio de arriba y la de San Juan Bautista en el de abajo. En su término hay señales de ocupación humana desde la edad del Bronce. Fue repoblado por el Reino de León en el siglo XI, estando inicialmente formado por dos núcleos separados -correspondientes a sus dos barrios- hasta su unificación administrativa en el siglo XIX. Por Cerecinos discurría el antiguo camino de Madrid a La Coruña (hoy autopista A-6, que pasa a escasos cientos de metros de su núcleo), contando con parada de postas y un Hospital de pobres, ya muy deteriorado a mediados del siglo XVIII.

Dada la naturaleza arcillosa de sus tierras, la arquitectura tradicional de la comarca de Tierra de Campos está basada en el adobe, ladrillo de barro con paja y cocido al sol. También se utiliza el sistema de muros de tapial, empleando encofrados de madera donde se vierte tierra que se compacta a golpes de pisón. Son muy abundantes los palomares, al resultar rentable la cría de la paloma para las economías familiares de sus pobladores.

Cerecinos de Campos. Vista frontal del palomar.
Cerecinos de Campos. Vista del palomar.
Imagen frontal del palomar. Una sencilla cubierta a un agua protegía el interior del palomar, formado por tres muros de tapial que daban lugar a cuatro espacios alargados en cuyas paredes se encontraban los nidos. Los muros de las fachadas laterales y de la posterior son más altos para formar un guardavientos.
Vista del palomar. De planta rectangular, prácticamente cuadrada, se realizan con tapial o con adobes de barro de manera puntual que se protegen posteriormente con un sencillo revoco de barro, mezclado con cal y paja. La cubierta es de tejas cerámicas.
Cerecinos de Campos. Lateral del palomar
El palomar objeto de este artículo es de planta rectangular, prácticamente cuadrada, con 8 m de lado. La fachada de acceso, hacia la que vierte su único faldón de cubierta, está orientada al sureste.

Consta de cuatro muros perimetrales y tres interiores, realizados con tapial. En los puntos donde se abre el hueco de la puerta o en la zona superior de algunos muros, la modulación del cajón de tapial correspondiente al paño afectado por el hueco se sustituye por adobes. Los dinteles se hacen con maderas, bien tablas o bien pequeños rollizos. Los muros tienen un espesor de alrededor de 70 cm y arrancan sobre un zócalo ejecutado con mampostería de piedra, ejecutado directamente sobre la cimentación. Exteriormente no se aprecia la altura del zócalo pues queda bajo el revoco, soliendo ser de 20 cm. En este palomar no se advierte la presencia de refuerzos de piedra o ladrillo en las esquinas, algo que sí es frecuente en otros palomares de la Tierra de Campos.

La distribución del palomar es muy sencilla: cuatros pasillos de algo menos de un metro y medio de ancho y siete metros de largo, formados mediante la construcción de tres muros de tapial perpendiculares al muro de la fachada donde se encuentra el acceso y equidistantes entre sí y entre los dos muros del perímetro que son paralelos. Los nidales se disponen a tresbolillo cubriendo toda la superficie interna del palomar, arrancando de una altura de 60 cm del suelo. Siendo muros de tapial, los nidales se pican cuando el barro está aún fresco, dibujándose previamente con la ayuda de una plantilla.

En la zona más elevada de los tres muros internos, se dejan unos huecos de unos dos metros de longitud y 50 cm de altura para permitir el paso de los animales de un pasillo a otro. Para acortar el vano de las vigas de madera de la cubierta se emplean pilastras de adobes. En el punto de unión de los tres muros interiores con el muro de fachada principal se abren tres huecos para que el propietario pueda acceder a los cuatro pasillos. Como dinteles también se emplean tablas o rollizos de madera.

El acabado exterior de los muros se encuentra actualmente muy degradado debido al abandono de la construcción. Quedan, sin embargo, restos de un mortero de barro con paja y cal con el que se protegía el tapial.

La cubierta, a un agua, está realizada con una sencilla estructura de madera formada por pequeños rollizos sobre los que apoyan una tablas colocadas longitudinalmente en el mismo sentido que los pasillos (de arriba hacia abajo) sobre las que apoyan las tejas de arcilla cocida. Contaba con uno o varios huecos que servían como entradas para las palomas, hoy perdidos a causa del hundimiento parcial de la cubierta. Su forma era similar al de pequeñas ventanas planas de buhardillas. El muro posterior y los dos laterales se elevan alrededor de medio metro sobre las tejas, formando un guardavientos que protegía a los animales. Los tres muros quedan rematados superiormente por dos lineas de tejas, una a cada agua, suficientes para el espesor de los mismos, que protegen al tapial de la lluvia mediante su vuelo simple y una pequeña cumbrera también de teja. En otros palomares, estas tejas descansan sobre una hilada de ladrillo cocido que remata el muro. Cada una de las esquinas cuenta con un pequeño pináculo de ladrillo, no habiendo más adorno.
Imagen lateral del palomar, con una única puerta de madera como paso para su mantenimiento. Las palomas accedían a través de orificios practicados en el muro posterior y por bocas situadas en la cubierta. 
Cerecinos de Campos. Vista posterior del palomar
Imagen posterior del palomar. Las palomas accedían a través de cuatro orificios, hoy cegados, practicados en este muro. También lo hacían por bocas situadas en la cubierta.
Cerecinos de Campos. Nidos en el  interior del palomar
Cerecinos de Campos. Pasillo interior del palomar
Los nidales del palomar se disponen a tresbolillo y en la cara interna de los muros de fachada y en ambas caras de los muros interiores. Los dinteles para formar los huecos de paso están hechos con madera.
Interior del palomar. Los largos y altos pasillos se dimensionan para optimizar el número de nidos. En la parte más alta de los muros interiores se deja un vano para facilitar el paso de palomas de un espacio a otro.
Cerecinos de Campos.  Detalle de los nidales
Cerecinos de Campos.  Detalle de la cubierta desde su interior
Interior del palomar. Los nidales se pican en los muros de tapial cuando éste está aún fresco, comenzándose a construir a partir de algo más de medio metro del suelo. Suele emplearse una plantilla para dibujarlos antes de comenzar a picar.  
La cubierta del palomar, de teja cerámica, descansa sobre unas tablas de madera dispuestas longitudinalmente que se apoyan sobre una sencilla estructura formada por vigas de madera de pequeña sección.
El término municipal de Cerecinos cuenta con un gran número de palomares. También son conocidos lo palomares de Castroverde de Campos y de Villafáfila, ambos de Zamora y pertenecientes a la misma comarca. Aún manteniendo de un sistema constructivo común debido tanto a los condicionantes climáticos como a la abundancia de tierra arcillosa en la Tierra de Campos, existe un gran número de variantes. La más sencilla es la estudiada en este artículo: palomar de planta cuadrada con muros paralelos interiores y cubierta a un agua, pero también hay palomares circulares o palomares con patios, de mayor tamaño que el visitado.

Las formas básicas de los palomares de Tierra de Campos tienen como base su planta (cuadrada o circular), la disposición de sus muros (concéntricos o alineados con unas de las fachadas) o la existencia de un patio en su centro. En todos los casos, los muros se disponen equidistantes entre sí, de tal manera que quede un pasillo entre ellos por el que el propietario pueda tener acceso a todos los nidales. Cuando el palomar no tiene un patio en su centro, el punto más alto del tejado (tanto a cuatro aguas como cónico) suele estar en el centro del edificio, escalonándose la cubierta para permitir la apertura de huecos por donde pasen las palomas. Si el palomar tiene un patio en su centro, el muro exterior del conjunto suele ser el más alto mientras que el muro que da al patio -por donde se ventila e ilumina el palomar- es el más bajo, resolviéndose la cubierta con un agua hacia dicho patio y sirviendo la mayor altura del muro exterior como guardavientos y protección frente a ladrones. Otra solución es que el muro del patio y el exterior sean de altura similares, quedando una cubierta a dos aguas vista en su sección. La variante de palomar cuadrado con los muros alineados en una única dirección es más utilizada en edificios pequeños 
Cerecinos de Campos. PAlomar cuadrado con patio interior. Detalle del muro
Cerecinos de Campos. PAlomar cuadrado con patio interior
Detalle del remate superior del muro, con una doble hilada de tejas asentadas sobre una fila de ladrillos que protege el tapial. El abandono ha permitido que la lluvia desgaste el muro disminuyendo su sección en varios centímetros por su lavado. 
Un palomar de planta cuadrada y patio interior situado a pocos metros del anterior. Su altura parece superior a la real debido a que las cubiertas vierten al patio central y el muro perimetral exterior sobresale de su cumbrera alrededor de 60 cm, formando un guardavientos.