arquitectura popular española
Viviendas. Casa del Monteral. Mula, Murcia. 

Mula es un municipio murciano situado en el interior de la provincia, en la comarca del río Mula, más cerca de la meseta central que del mar, habitada desde la prehistoria. Su altitud media es de 313 metros, con un clima mediterráneo seco, con precipitaciones escasas e irregulares, inviernos suaves y veranos calurosos. Tradicionalmente su agricultura se ciñó al secano, olivos y viñas, además de cereales y almendros. Con la creación del pantano de La Cierva, terminado a finales de 1929, aparecieron amplias zonas de cultivo de cítricos.
Casa del Monteral. Vista aerea de detalle
Situacion de la casa del Monteral
En la imagen de la izquierda, con el norte en su lado superior, se observa la disposición general de la explotación, con la casa en la parte más alta de los bancales y una alberca situada hacia el este, al lado de la carretera. En la imagen que hay sobre estas líneas, girada de tal manera que el norte queda a la izquierda, se puede ver la distribución de la casa, con el edificio destinado a viviendas bajo la cubierta de tres aguas, con el casetón de cubierta sobresaliendo del mismo, y las dependencias auxiliares alrededor de un patio.
Construida en la ladera sur de uno de los montes que se levantan en la zona norte del término municipal, a 480 m de altitud, la casa del Monteral domina desde su parte más alta la explotación agrícola que la rodea, un amplio terreno organizado en bancales para el cultivo de distintas especies de árboles de secano. Abandonada la explotación hace décadas, hoy aún quedan varios olivos en las proximidades del edificio y una alberca con la que se regulaba el agua de riego, recogida de una torrentera o de algún manantial cercano. Es un buen ejemplo de la casa tradicional murciana de mediano tamaño, propia del interior de la región con cierta influencia manchega y adaptada a las condiciones y necesidades de cultivos de secano, siendo distinta de otras tipologías más conocidas, como son la barraca murciana adaptada a la huerta o la casa de formas cúbicas relacionada con modelos almerienses y más presente en zonas del litoral.
 
Levantada durante el siglo XIX, la casa del Monteral está formada por una amplia vivienda de dos plantas destinadas al propietario de los terrenos y un bajo cubierta y rodeada de distintas dependencias necesarias en cualquier casa de labor: almacenes, cuadras, establos, otros espacios destinados al uso propio de los labradores o braceros en torno a un patio o bien abiertos directamente al exterior.

El núcleo de la construcción es una vivienda de planta rectangular y dos crujías paralelas a la fachada principal, orientada al sur, por donde tiene su entrada, más otra crujía en la parte posterior que alberga gran parte de las dependencias auxiliares y se prolonga hacia el oeste y el este para albergar cuadras, establos y almacenes en planta baja. Esta crujía posterior absorbe la diferencia de nivel del terreno que hay entre el lado norte del conjunto, por donde pasa un camino, y el lado sur, de tal manera que su planta baja es, prácticamente, un semisótano. En vertical, la vivienda se distribuye en tres plantas en la que la planta baja agrupa un zaguán de acceso, una amplia sala de estancia, comedor y cocina. Los dormitorios están en la planta primera, mientras que la segunda está ocupada en su totalidad por las cámaras destinadas al almacenamiento de distintos bienes (alimentos, utensilios de mayor valor, grano, aceite, etc). Esta segunda planta cuenta con ventanas más pequeñas que las de las plantas inferiores. La escalera, de bóveda tabicada, se sitúa en el centro de la vivienda, sobresaliendo parte de su caja en la cubierta debido a su mayor altura interior.
Casa del Monteral vista general
Casa del Monteral. Fachada principal vivienda al sur
Construccion auxiliar adosada al cuerpo de vivienda
Casa del Monteral. Detalle fachada sur
Arriba, cuerpo auxiliar en el lateral este de la casa, para guarda de utensilios o animales.  
En las tres imágenes superiores, distintas vistas y detalles de la fachada sur de la casa. La fachada del núcleo de vivienda se compone de vanos más grandes que el resto del conjunto, dispuestos ordenada y simétricamente, verticales. La puerta de acceso se situa en el centro de dicha fachada, orientada al  mediodía. A la izquierda de la casa hay una puerta de acceso, abierta, al patio que distribuye el conjunto.  
Casa del Monteral. Detalle fachada norte
Casa del Monteral. Fachada este
Casa del Monteral. Fachada norte
Detalle de la fachada posterior (norte) del conjunto en la zona de vivienda
Las dependencias auxiliares se sitúan principalmente en el lado norte y oeste del cuerpo principal de vivienda, pudiéndose acceder a ellas bien desde la misma vivienda en el caso de almacenes o bien a través de un patio situado en el lado oeste del núcleo central en el caso de cuadras, pajar, rediles, gallineros o establos. En alguna dependencia quedan restos de trojes para guardar frutos y especialmente cereales. A este patio se puede acceder desde la vivienda o bien desde un acceso situado en la fachada sur del conjunto, abierto en el muro que lo cierra y que continúa la fachada principal de la casa. En el lado este se construyó una dependencia para animales con acceso independiente, aunque también se puede pasar a ella desde la planta baja de la crujía posterior del núcleo de vivienda.

 A la izquierda de la fachada principal y sirviendo de cierre sur del patio se levanta un cuerpo cubierto y abierto por uno de sus lados, el más cercano a la entrada de la vivienda, posiblemente destinado a almacén, guarda de carros o cualquier otra función auxiliar. A dicho espacio abre la boca de un horno cuyo cuerpo principal, hoy hundido, se construyó ocupando parte del patio.

 El conjunto, dentro de su irregularidad, se dispone de manera ordenada formando un cuadrilátero, con la excepción del cuerpo añadido en la cara este del núcleo de vivienda antes citado, algo habitual en este tipo de construcciones al tratarse de inmuebles exentos que pueden ocupar el terreno necesario sin necesidad de adaptarse a más condicionante que la naturaleza e irregularidad del terreno, en este caso una pendiente de aproximadamente un metro y medio que va de norte a sur.

Casa del Monteral. Fachada norte detalle
Casa del Monteral. Patio
Las tres imágenes superiores corresponden a las fachadas este y norte del inmueble, con el núcleo de vivienda en posición central y las dependencias auxiliares. Obsérvese la mayor altura de la caja de escalera en la vivienda  y el menor tamaño de los huecos de fachada existentes en  zonas auxiliares, así como su irregular disposición.
Casa del Monteral. Lateral norte
Casa del Monteral. Esquina suroeste
Arriba, la fachada norte vista desde el camino que bordea la casa, con parte de las zonas auxiliares hundidas o en mal estado. Los muros de mapuesto no fueron reforzados en sus esquinas, encuentros y vanos con ladrillo.

Arriba, derecha, una imagen de detalle tomada desde el patio del conjunto, en la que puede observarse las alturas de las distintas dependencias auxiliares en relación al núcleo principal de vivienda, siempre cubiertas por tejados a un agua. Se aprecia también, en primer término, el tamaño e irregularidad del mampuesto que forma los muros.

Abajo, derecha. La zona suroeste del conjunto, con un pequeño espacio cubierto (hoy, con el tejado hundido) para animales. A continuación de éste se encuentra el cuerpo de la dependencia auxiliar que servía para distintos usos y donde, entre otros elementos, está la boca del horno.

Abajo, vista general de la casa del Monteral desde su fachada a poniente, con el muro que rodea el patio en primer término, parcialmente arruinado, dependencias auxiliares y, al fondo, el núcleo de vivienda de tres alturas.
Casa del Monteral. Vista oeste
Como rasgos tipológicos, son de destacar los siguientes. El primero es que la vivienda del propietario se diferencia con claridad del resto de construcciones adosadas tanto por su mayor altura como por unas fachadas con ventanas de mayor tamaño, más altas que anchas y dispuestas regularmente (incluso de manera simétrica en la fachada principal, al sur). En este caso, además, llegan a utilizarse balcones en los dormitorios principales de la primera planta. El resto de huecos del conjunto son ventanas menos numerosas, dispuestas irregularmente, apaisadas y más pequeñas. La puerta de la vivienda se coloca en el centro de la fachada, con ventanas a ambos lados y con orientación sur. En la planta primera de esta fachada principal hay un solo hueco, un balcón, situado en el centro. A ambos lados de éste, sobre las ventanas de planta baja, se marca mediante un rehundido en el muro la posición y dimensiones de dos balcones ciegos. La parte superior de los huecos principales (ventanas, balones y puerta de acceso de la vivienda) se arquean ligeramente para diferenciarlos del resto. Las barandillas de los balcones son de foja, muy sencillas y apenas decoradas. El resto de la decoración de la fachada es, al margen de lo mencionado, inexistente. El color exterior de la casa era el ocre del revoco que aún hoy se observa, no habiendo restos de ningún otro color. 

El segundo rasgo tipológico, ya comentado, es una planta aproximadamente rectangular, con la puerta principal en uno de sus lados mayores orientado al mediodía. El tercer rasgo es la presencia de un horno independiente del resto de construcciones, en este caso situado en el patio junto a su muro sur, normalmente construido con mampuesto de piedras cogido con mortero de cal, o bien con ladrillos o adobes. Aunque se encuentra derruido, es muy probable que el horno fuera de mampuesto, al igual que el resto de la edificación.  

En cuanto al sistema de cubiertas, es importante destacar que mientras el núcleo de vivienda cuenta con una cubierta a cuatro aguas (realmente a tres, aunque con una cuarta en su parte posterior correspondiente a las dependencias auxiliares adosadas), el resto de construcciones que forman el conjunto se cubre con tejados a un agua. 
Escalera de boveda tabicada
Techo de establo
Acceso principal a la vivienda
Interior de una de las dependencias para guarda de animales, con los comederos. El suelo es de tierra apisonada. La cubierta de este tipo de dependencias es siempre a un agua.
Entrada principal de la vivienda, con puerta de madera. El dintel se encuentra ligeramente arqueado. Pueden observarse el zaguán con su forjado de vigas de madera y, al fondo, el cuerpo de la escalera.
Escalera principal de la vivienda, construida con bóveda tabicada. La cara inferior se enluce con yeso, mientras que las pisas de los escalones se resuelven con baldosas de barro cocido y mamperlanes de madera, hoy prácticamente desaparecidos.
Cubierta de las camaras
Forjado de madera
Cubierta en la cámara de la vivienda, con rollizos y maderos de mayor sección formando las limas. Se pueden ver el techo de cañizo sobre el que descansan las tejas. Las esquinas de los muros de fachada se atan mediante elementos de madera dispuestos en diagonal.
Forjados del interior de la vivienda, con viguetas de rollizo de madera que quedan vistas  mientras que el espacion entre ellas se enluce imitando una bóveda. Las viguetas apoyan directamente en los muros de carga, no habiendo carreras o durmientes previstas para tal fin.
Detalle cubierta de camaras
Detalle cubierta de establos
Detalle del techo de cañizo en las cámaras situadas bajo la cubierta del núcleo de vivienda. Las cañas de menor sección se atan entre sí y a una caña más gruesa perpendicular a éstas para facilitar su montaje en obra sobre las maderas de la estructura del faldón.
Detalle de un faldón de cubierta en una de las dependencias para guarda de animales, realizada con rollizos de madera sobre los que apoya un cañizo que sirve de base a la capa de barro mezclado con paja sobre la que descansan las tejas.
Alero de ladrillo y tejas
En la construcción de la casa del Monteral se emplearon los materiales existentes en la comarca, básicamente piedras, tierra, cal, madera y cañizo, además de  elementos de arcilla cocida como baldosas y tejas.

La estructura del edificio, en muy mal estado y parcialmente hundida, es de muros de carga de mampostería de piedra cogida con mortero de cal y arena. El grosor medio de estos muros oscila entre los cuarenta y los cincuenta centímetros. Los cimientos sobre los que descansan, de mayor espesor, se construyeron con piedras de mayor tamaño, sin desbastar, y argamasa. Volviendo a los muros, su mampostería es muy irregular y está mal asentada, no apreciándose refuerzos de ladrillo en esquinas o en huecos. El único orden que se aprecia en la colocación de estas piedras es, que siempre que se puede, se coloca su cara más plana hacia el exterior con el fin de ahorrar material y trabajo a la hora de aplicar el revoco exterior. En la cámara superior, sobre el núcleo de vivienda, los muros de fachada se atan en sus esquinas mediante rollizos colocados en diagonal. Como dinteles se emplean rollizos de madera y, puntualmente, arcos en el interior de la vivienda, lo que sugiere la posible utilización de ladrillos en los muros internos de la misma. Los muros se revocan con cal y arena al exterior y se guarnecen o enlucen con yeso en el interior de la vivienda y algunas dependencias auxiliares. En algunos puntos del inmueble, aparentemente ampliados o reconstruidos con posterioridad, se utilizan ladrillos para cerrar paramentos sin capacidad portante. La escalera central es de bóveda tabicada.

Los forjados se construyeron con rollizos de madera y revoltón, apoyados directamente sobre los muros. Su cara inferior está enlucida asemejando bóvedas entre las vigas, que quedan vistas. Los suelos de la casa son de baldosa de barro cocido en las zonas de vivienda y ladrillos, piedras o tierra apisonada en el resto de dependencias.
 
Los faldones de cubierta se hicieron con rollizos de madera de menor sección, apoyados también de manera directa sobre los muros. Sobre éstos se dispone un techo de cañizo y cañas cosidos con urdimbre de esparto y sobre este último se coloca una capa de tierra y paja que sirve de apoyo a la teja árabe. Un sencillo alero realizado mediante dos líneas de tejas que apoyan sobre un ladrillo colocado horizontalmente para conseguir un mayor vuelo sirve de remate para la zona de vivienda y algunas dependencias de mayor importancia. En el resto no se utiliza ese ladrillo 
Alero de cubierta, construido con dos líneas de tejas que apoyan sobre un ladrillo colocado en horizontal para conseguir un mayor vuelo. El espacio entre las tejas se retacaba con mortero de cal y arena, quedando restos de éste en varios puntos de la casa.
Alero de tejas
Boca del horno
Algunas cubiertas tienen un alero más corto al no utlizar el ladrillo de base, por lo que la primera hilada de tejas apoya directamente sobre el muro. En esta imagen se puede ver el retacado de mortero que se aplicaba entre ellas.
Dependencia auxiliar abierta
Arriba, detalle de la boca del horno, realizada con ladrillo cocido. El horno es un elemento tradicional muy común en este tipo de construcciones murcianas aisladas en el campo. Realizado con mampuesto y argamasa, actualmente se encuentra hundido.



Derecha, interior de la dependencia auxiliar situada en la fachada sur del conjunto y abierta completamente por uno de sus lados que servía para distintos usos y donde, entre otros elementos, está la boca del horno de la imagen superior. Se observan reparaciones en el faldón de la cubierta realizadas con rasillas cerámicas en el último cuarto del siglo pasado.