arquitectura popular española
Las claves del Románico. La Península Ibérica. Capítulos 19 a 23.

En estos cinco capítulos pertenecientes a la segunda temporada de la serie, el arquitecto José María Pérez nos traslada al románico de los antiguos reinos de Castilla y León y al de Aragón, estudiando la comarca burgalesa de Las Merindades, el románico riojano, las particulares características del romanico asturiano, la comarca aragonesa de las Cinco Villas o la Ribera Sacra gallega.
Capítulo 19. Castilla y León. Las Merindades.
 
La comarca burgalesa de Las Merindades, origen de Castilla, conserva aún más de ciento cincuenta obras románicas. En este episodio se visitan varias de ellas, desde el eremitorio de Tartalés de Cilla hasta el monasterio de San Pedro de Tejada.
Capítulo 20. La Rioja.

Tierra de santos y ermitaños, en las tierras de La Rioja se da el mayor número de eremitorios rupestres de la España cristiana de entonces.

San Millán de la Cogolla o Santa María la Real de Nájera fueron el origen de hechos tan importantes como el nacimiento de la lengua romance castellana o el desarrollo de los lagares de vino, imprescindibles en la vida monacal. 

El episodio continúa con las construcciones románicas que se construyeron alrededor del Camino de Santiago.
Capítulo 21. Asturias. Románico en Asturias
 
En este capítulo se muestra la interrelación entre el prerrománico y el románico en Asturias, fusionando formas arquitectónicas y decorativas, para acabar con toda una serie de ejemplos del románico rural posterior, tan característico del paisaje de Asturias.

Capítulo 22. Aragón. Las Cinco Villas.
 
La comarca aragonesa de las Cinco Villas, situada al norte de Zaragoza, ofrece un notable románico de reconquista construido sobre los más alto de sus colinas. Partiendo de Luna llegaremos hasta Sos del Rey Católico, pasando por la villa medieval de Uncastillo.
Capítulo 23. Galicia. La Ribera Sacra.

La Ribeira Sacra, situada a lo largo del curso final del río Sil y del curso medio del río Miño, entre las provincias de Lugo y Orense, alberga la mayor concentración de monasterios románicos de toda Galicia, rodeados por unos paisajes espectaculares.