arquitectura popular española
arquitectura histórica militar
 
Se ocupa de proyectar y construir fortificaciones permanentes de defensa de territorios y personas, levantando barreras físicas de resistencia suficiente para que la posición no pueda ser superada por el enemigo. Murallas, castillos, fortalezas fronterizas, defensas de costa y portuarias, plazas fuertes, ciudadelas, torres de vigilancia, baluartes, alcazabas, han sido empleadas a lo largo de la Historia para este fin.
Ciudadela de Rosas, Gerona
 
La Ciudadela de Rosas es una fortaleza provista de baluartes y foso que albergaba antiguamente a la ciudad, antes de que sus habitantes urbanizaran la parte exterior de sus murallas y quedara su interior despoblado. El puerto de Rosas era importante en las comunicaciones entre los sectores españoles e italianos durante el reinado de Carlos I, quien ordenó, en el año 1552, la construcción de la Ciudadela de Rosas como centro de un sistema defensivo general de todo el golfo (con el castillo de la Trinidad y las torres artilladas de Norfeu, de l'Escala y de Montgó) y que concentró en esta plaza fuerte la intensa actividad militar de la zona.
Torre de Comte o d´en Rovira. San José, Ibiza, Baleares.
Torre defensiva del siglo XVIII, realizada junto a otras más para evitar los ataques piratas en las Pitiusas. De forma troncocónica, tiene un matacán sobre su acceso para defenderla de enemigos.
Torre de Cope, Águilas, Murcia.
Torre de vigilancia costera construida en el siglo XVI por el Concejo de Lorca para proteger a los pescadores y pastores de la zona de los frecuentes ataques y raptos por parte de corsarios musulmanes del norte de África.
Ciudadela de Rosas. Gerona.
Fortaleza provista de baluartes y fosos que albergaba antiguamente a la ciudad al completo (lo que realmente la convertía en una plaza fuerte) antes de que se urbanizara su exterior y quedara su interior despoblado.
Murallas de Dalt Vila. Ibiza, Islas Baleares.
Conjunto de murallas renacentistas, construidas en tiempos de Carlos I y Felipe II y dotadas de grandes baluartes, que protegían Dalt Vila, núcleo principal de la capital de la isla de Ibiza, del ataque de piratas y enemigos.